Guanajuato…
Conocer y reconocer una ciudad que encierra cierto misterio, cierta calidez, ciertos descubrimientos… callejones que parecen laberintos y túneles que deparan sorpresas, sustos y gratas experiencias… Esta vez no me cautivaron los atractivos, las edificaciones, los estilos ni los servicios, pues la verdad, no me fijé mucho en ellos…, cómo podría desviar mi atención a la cultura y aprendizaje teniendo tan grata y noble compañía :)… Guanajuato dejó de ser un sitio de visitación y se convirtió en un paisaje de experiencias :)… donde se dieron cita la calma, el asombro, el desconcierto, las sorpresas, la paciencia…el cariño… Mi anfitrión se convirtió en guía, compañía y proveedor, más que de hospitalidad, de cariño, atenciones, cuidados… Y la ciudad dejó de ser Guanajuato para convertirse en escenario de sonrisas, chistes tontos, discusiones con gracia, caminatas, películas, silencios… y con ello, el tiempo dejó de cuantificarse en días y se resumió a momentos… Esta vez no fue mi cómplice ni...