Es difícil...
Es difícil escribir a alguien sin saber a quién dirigirse…, es más difícil aún estar consciente de que no hay nadie a quien dirigir estas palabras… Tanto tiempo de callar, tanto tiempo de escuchar, y ahora que me encuentro ávida de consuelo, de escucha, de palabras de aliento, nadie está realmente cerca… Me duele el corazón, literal y tan físico como la presión que siento en él en este momento…, creo que mi estómago se rindió y se hartó de contener tanto embrollo de sentimientos… No sé ni porque no decido detener este sufrimiento, o quizá simplemente, estoy viviendo mi duelo y conforme a los pensamientos, al tiempo mismo y a cada lágrima, estoy dejando ir mis sentimientos… Es muy difícil caer en la cuenta de que yo sólo vivo lo que creo, y lo que es, no precisamente es como yo lo siento, o como yo lo vivo… Creí haber tenido un buen y gran amigo, creí que por sólo ser yo, podía ser querida sin que se requiriera algo a cambio, y que ese cariño era mayor que mis dudas por saberlo mer...